viernes, 21 de mayo de 2010

Relato de una campesina

Después que hirvió el aguadulce, me senté en esta silla, cosa que nunca hago y es que yo solo me siento pa’ comer y pa’ rezar. Pero es que ya estoy tan vieja que estoy empezando a sentir dolores.
Sí. Después de escuchar en la radio que hoy se celebra el día de la mujer me puse a pensar ¿qué es una mujer? Y empecé a recordar mi vida siempre metida en esta finquita que cada vez se cae más y cada día se queda más sola. Antes éramos muchos. Mi esposo, todos mis hijos, los trabajadores y yo. Ahora solo vivo con mi esposo que ya no se puede parar de la cama y con mi hijo, todos los demás se fueron a la ciudad y se casaron. Antes en esta finca había de todo, armábamos parrandas, tomábamos aguardiente, matábamos marrano y bailábamos con la música de Guillermo buitrago y Octavio meza. Madrugaba a las 4 de la mañana a servir el desayuno de los trabajadores, rezaba el rosario, le daba el maíz a las gallinas, lavaba las cocheras, le echaba aguamasa a los marranos, lavaba el tanque de los patos, ensillaba las bestias para que los muchachos fueran por el café, yo era muy verraca y hacía muchas cosas en un solo día; no me cansaba porque ya estaba muy acostumbrada. A medio día le daba el almuerzo a todos: fríjoles con coles hechos en fogón de leña que yo misma traía del campo; mis hijos y mis nietos aman esos fríjoles y siempre que vienen de la ciudad a visitarme, me piden que les de los frijolitos que tienen una sazón que solo yo se darles, tal vez son las manos expertas y trabajadoras del campo las que hacen que queden tan buenos, y es que cocinar es una de las pocas cosas que hoy en día puedo hacer. Ya no salgo al campo, ya se me están acabando las fuerzas por eso hoy desde esta silla y pensando en lo que es una mujer he llegado a pensar que mujer es mucho más que un vestido, que un perfume. Mujer es una esencia que tenemos todas en general y que nos hace sentirnos amadas, especiales y poseedoras de un amor incondicional hacia nuestros hijos y familiares.

Jhon Edward Osorio
Semestre II Lic. Comunicación e Informática Educativas.
UTP.

3 comentarios:

Leandro Toro dijo...

Fue uno de los textos que cuando lo leyeron en clase me movior mas las fibras internas que cualquier otro. Me hace recordar de mi ninez en el campo. Esa es la historia de mas de una mujer de campo.. historias de mi tierra, historias nuestras, me gusta artisimooo este....

Anónimo dijo...

GRACIAS. SI LA VERDAD ESQUE YO TAMBIEN VIVI Y DISFRUTE MUCHO ESTAS EPOCAS POR ESO QUISE HACER UN HOMENAJE A ESAS MUJERES Y ABUELITAS ESPECIALES QUE AUN VIVEN ALLA

Anónimo dijo...

si la verdad lo escribi y tambn me toco cuando estaba escribiendo porq disfrute mucho esas epokas