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Mostrando las entradas de junio, 2015

LA MULA DE TRES PATAS

¡La mula de tres patas!, ¡la mula de tres patas me persigue! ¡Ábrame mija! ¡Ábrame, ábrame¡ Gritaba Jorge con desesperación para que su esposa le quitara el pasador a la puerta de la casa. Era la una de la madrugada y Jorge había tomado licor sin parar desde el día anterior. - Pero, ¿qué le pasó mijo? Le pregunta Lucía a Jorge, desde adentro de la casa. La mujer con una vela en sus manos, abre la puerta. Jorge lucía una palidez que se acentuaba con la luz de la vela que portaba ella en sus manos, sus ojos casi se salían de las cuencas decoradas por el morado de las ojeras. ¡Quítese mija! Gritaba Jorge con desesperación para que su esposa le abriera paso y él se pudiera entrar para su casa. - Pero, qué le pasó mijo. Le pregunta Lucía nuevamente al ver a Jorge pálido,  temblando y con la camisa mojada por el sudor que recorría su cuerpo.

- Como le parece mija que cuando venía para la casa, escuché el sonido de unas cadenas que se arrastraban por el pavimento, y yo de metido me fui a ver…