jueves, 16 de agosto de 2012


ES POSIBLE HUMANIZAR LA EDUCACIÓN
Por: Belén Liliana Piedra Valencia

                                                                 Foto: Clase 2.0
La humanidad está preocupada porque las prácticas educativas mejoren, y además, porque la educación se convierta de verdad en un derecho para cada habitante de la tierra. Hoy, a través de la participación en el seminario Educación, Formación y Cultura, puedo demostrar que es posible hacer aportes a la práctica cotidiana del quehacer docente, inclusive con la falta de recursos que se presenta en la Institución Educativa en la que laboro, y que no difiere en nada, de la situación de la gran mayoría de instituciones públicas de Colombia.
  
A través de la película La Sociedad de los poetas muertos,  es posible reflexionar sobre lo que piensan, sienten y sueñan los estudiantes. Esto motiva a re-pensar estrategias que motiven al discente a vincularse activamente en el proceso de aprendizaje. Es el momento de bajarse del pedestal de profesor y convertirse en maestro, poniéndose al nivel de los estudiantes para comprenderlos y ayudarles en su propio proceso de formación.

El maestro no critica, no juzga, utiliza las debilidades para convertirlas en fortalezas, no renuncia a su vocación aunque las adversidades externas e internas, haciendo referencia a que lo externo son los padres y lo interno las normas de la Institución Educativa, traten de manipular al estudiante o limitar su libre expresión y desarrollo. Recordando que el ser humano  está sujeto a normas de convivencia que promulgan el respeto y el  buen trato.

Pienso que hoy, si alguien quisiera escoger doce apóstoles, no seleccionaría a los doce que Jesucristo escogió. Él no suspendía. No  echaba. A cambio, les brindaba parábolas para perfeccionar su entendimiento. Keating, el joven maestro de la tradicional escuela de la película La sociedad de los poetas muertos, les inyectaría a sus estudiantes, con su pedagogía creativa, el desafío a las adversidades y la certeza de que todo se logra amando lo que se hace.

Obviamente es necesaria la participación del Estado en el proceso de hacer posible una educación para todos, pues tiene la facultad y el poder para llevar a cabo políticas educativas que permitan la capacitación de docentes de acuerdo a las posibilidades de su entorno. Las soluciones a los problemas educativos no pueden ser homogéneas, se deben analizar los problemas educativos de forma particular, comenzando por la situación geográfica, cultural y económica.

Maravilloso sería apropiarse del  pensamiento de  Freire: “Los hombres no se hacen en el silencio, si no en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión. El diálogo implica un encuentro de los hombres para la transformación del mundo…”, para poder reflexionar sobre un proyecto de vida basado en la comprensión, en la autoevaluación, en el reconocimiento de las carencias propias  y debilidades. Volviéndose más humano, autotransformándose y teniendo la convicción  que, lo que se  transmite  contribuye a la formación de los estudiantes.

Sólo así, entendiendo su lenguaje, penetrando en su mundo, conociendo sus temores y debilidades, convirtiendo las carencias en oportunidades, animándolos a soñar, a reflexionar, a investigar, a explorar lo desconocido, a ser libres de  la opresión y el autoritarismo por medio de la cultura, enamorándose de la lectura que tiene vida, de la palabra escrita, el estudiante alcanzará la liberación que los llevará igualmente a humanizarse, porque decidirá responsablemente, defenderá  sus ideas, comprenderá  y respetará  las ideas del otro.

No hay comentarios.: