La comunicación exitosa de Ron Clark



Afectuoso saludo.

Algunos procedimientos más exitosos en la comunicación, empleados por el docente de la película La historia de Ron Clark, desde mi mirada son:

1. El maestro toma con ahínco e interés la vida en familia de los niños, haciendo una visita a cada una de sus casas, y conociendo a sus padres.

2. Un niño dice: –dicen que no puedo aprender que debo estar con la basura. El maestro se relaciona con Hadley Greak, el niño. Clark, el maestro, le transmite confianza a Greak. El docente establece una comunicación personalizada con el niño, comenzando por preguntarle su nombre.

3. Ron, establece tres normas:

Regla Uno: somos una familia.

Regla Dos: nos respetamos unos a otros.

Regla Tres: formarán una cola al entrar o salir de clases y al ir a almorzar.

Y una cuarta regla que no sé si la escribió, pero que por lo menos la nombró: “no morder los labios o voltear los ojos”.

Hay que destacar la manera en que registra las Reglas: carteleras en la pared del aula de clases.

4. El maestro motiva a los estudiantes con frases como:

“sueña en grande” y “toma riesgos”. También están en carteles en la pared.

5. Utiliza el video como recurso educativo, cuando no puede asistir a clases.

6. La música fue una herramienta valiosa a la hora de aprender el nombre de los 42 presidentes de Estados Unidos.

7. Llama a los estudiantes por su nombre.

8. Establece una relación personal con cada uno de los estudiantes.

9. Se interesa y participa activamente en los juegos de los estudiantes. Ron aprendió a saltar las cuerdas y hasta a hacer rap educativo. (Risas).

10. Esto es de otro mundo: el maestro no sólo asesoraba y ayudaba en las tareas a los estudiantes en la escuela, sino que además iba a sus casas.

11. Al final Ron Clark les dice a los niños que lo que han aprendido en torno a la familia y al respeto, vale más que las pruebas de Estado. ¡Genial! Supongo que lo expreso de esta manera porque soy papá.

Me despido resaltando el valor que le da Ron Clark a la familia y a la amistad. Así debe ser, y no caer en el juego virtual del no lugar: borrar a nuestros familiares o amigos con un clic en Facebook, o en cualquier red social.

Amablemente,

Montgomery.

Comentarios